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viernes, 11 de junio de 2010

Logo Carrefour

Todos conocéis el logo del Carrefour, o al menos casi todos. Si no os acordáis no pasa nada, ahora lo pongo yo.

¿Qué significa este logo?. ¿Son dos flechas de forma rara?, ¿se trata de una alusión al sistema de bloqueo de los carros de la compra? o ¿es algo más?.

Llevaba toda mi vida (bueno más bien toda la vida de Carrefour en España) pensando, como la gran mayoría, que dicho logo eran unas flechas raras y nada más y ahora va y resulta que estaba equivocado.

Se trata de un juego óptico, un trampantojo o como lo queráis llamar, pero sintiéndolo mucho voy a cambiar vuestra forma de ver dicho logo, tal y como me han hecho a mí


Claramente el logo es una letra "C" (en blanco) de Carrefour con los colores de la bandera francesa (azul, blanco y rojo) en forma de rombo.

viernes, 28 de mayo de 2010

Horas de luz restantes

El otro día recibí vía BUZZ, por parte de una amiga un artículo curioso que me llamó la atención y que he decidido refundir en este post por su carácter cuioso y práctico.

El artículo está sacado del libro "Show me how!" (¡Enséñame cómo!).

La situación podría ser la siguiente: Nos encontramos por el monte paseando, o como gusta decir ahora, practicando senderismo, y empieza a atardecer. No sabemos si volvernos ya o seguir un poco más y nos preguntamos; ¿cúanto tiempo nos queda de luz natural?. Pues muy bien, lo más práctico en este caso es haber salido al monte con tu GPS de Montaña y que él te indique con total precisión según tus coordenadas y la información del satélite a qué hora se pone el sol (es una función típica de estos dispositivos). En el más que probable caso de que no lleves un GPS, no tengas o simplemente se haya agotado la batería pues podemos recurrir al truco siguiente (no es muy preciso, pero si orientativo y práctico).

Levanta tu mano hacia el punto de puesta y cuenta el número de dedos que hay entre el horizonte y el sol. Cada dedo representa aproximadamente un cuarto de hora (por lo que cada cuatro dedos te quedará más o menos una hora de sol). Es cierto que cuanto más cerca de los polos estés, más imprecisa será la lectura (será mas larga), pero para nuestras latitudes es una aproximación bastante buena.


Por otro lado hay que tener presente que el sol no desciende en linea recta exactamente, sino describiendo una ligera curvatura hacia el norte (en nuestra latitud), por lo que no se va a poner exactamente por el punto que estamos mirando sino un poco desplazado (hacia nuestra derecha), y entonces deberemos comprobar que en ese punto no hay una montaña o algo similar que pueda provocar que las horas de luz sean menos.

jueves, 27 de mayo de 2010

El Tesoro de Montségur, de Sophy Burnham

En esta novela, 'El Tesoro de Montségur' Sophy Burnham nos describe la vida de una practicante del catarismo, una 'Buena Cristiana', que logra huir de la matanza perpetrada por la iglesia católica y el ejército francés en la ciudad de Montségur como parte de la cruzada albigense contra la 'Herejía Perfecta'.

Muchos son los libros que tratan la historia del catarismo, su forma de vida, sus creencias y las persecuciones y torturas sufridas a causa de ello. Algunos de ellos se centran en el supuesto tesoro que los 'Buenos Hombres' lograron salvar y esconder lejos del alcance de los cruzados, como por ejemplo el supuesto Santo Grial de la sangra de Cristo. En este caso el libro se podría considerar como un primer contacto del lector con esta religión. En su prólogo la autora encuadra históricamente a esta sociedad para el mejor entendimiento de la misma por parte del lector norteamericano (principal destino de la novela) cuyo desconocimiento de la historia del 'Viejo Continente' dificulta un profundo análisis del libro frente a la forma de vida de los Cátaros.

En definitiva el libro se trata de un conjunto de historias sufridas por la protagonista, una cátara en fuga y perseguida por la Inquisición que se esconde en una aldea de los Pirineos haciéndose pasar por una campesina, gracias a la ayuda d eun cristiano que la acepta sin hacer preguntas por necesidades económicas (sacar adelante su granja). Pero, por desgracia se queda ahí, poco se explica sobre el catarismo y sobre la persecución sufrida, pasando a ser un mero contexto para desarollar una novela de relaciones personales.

Hablamos pues de un libro entretenido para pasar un rato y como primer contacto con esta herejía, pero un poco insulso para los conocedores de la misma.

domingo, 2 de mayo de 2010

Ensayo sobre la ceguera, J. Saramago

En 'Ensayo sobre la ceguera', Saramago nos describe un mundo de ciegos en el que reina el caos y la desorganización, donde las personas (si en algunos casos se les puede seguir llamando así) son capaces de hacer cualquier cosa por malvivir.

El autor mantiene su peculiar estilo narrativo, que a cualquier amante de la gramática puede llegar a sacar de quicio, e incluye una curiosa característica a la hora de relatar los hechos (por él imaginados). Se trata de la ausencia total de nombres propios ante un elevado elenco de personajes que van apareciendo y pasando a través del hilo argumental del ensayo y que se suple nombrándolos por características descriptivas (la mujer del médico, el hombre de la venda, el primer ciego, el niño estrábico, etc.) a la hora de referirse a los mismos.

El libro nos describe dos situaciones límites de la 'humanidad': El confinamiento en un manicomio en desuso de los enfermos, abandonados a su suerte y aislados completeamente de la sociedad, recordando un poco al Gran Hermano de 1984, y por otro lado la supervivencia de un mundo de ciegos colapsado por la inmundicia y la podedumbre.

El ensayo te hace 'ver' de un modo distinto como debe de ser la vida de los ciegos sin ningún tipo de ayuda ni de lo social ni de lo tecnológico. Aunque el punto de partida del ensayo es un poco simple (una ceguera que se contagia a través de la mirada) y el desenlace algo decepcionante hay que reconocer que el grueso del libro es bastante interesante y reflexivo.

viernes, 23 de abril de 2010

Esferas de resina ABS

¿Conocéis esas bolas rojas o anaranjadas que hay en los cables de Alta Tensión que cruzan algunas carreteras?, ¿para qué sirven?, ¿por qué no están en todos los cables?, ¿por qué solo en carreteras?. Otra pregunta más para la colección de preguntas 'chorras' a resolver en mi mente.

Tras varias indagaciones, me he dado cuenta de que no era el único que se lo preguntaba y hallé en diversas fuentes la siguiente respuesta (dada por personal de 'Endesa Educa'):
''Las bolas rojas se instalan, desde el punto de vista aeronáutico, para indicar la presencia de una línea eléctrica a los pilotos de vuelo visual como helicópteros, avionetas, ultraligeros... todos estos pilotos utilizan las líneas de ferrocarriles y carreteras, para su orientación y por este motivo las bolas solo están instaladas en las torres y en los cruces de las líneas eléctricas con las carreteras.''

En resumen, resulta que los pilotos de 'vuelo visual' (el piloto, durante el vuelo, estima la posición de la aeronave a partir del reconocimiento visual del terreno, ya sea de instalaciones como de accidentes geográficos) utilizan principalmente las carreteras y líneas de ferrocarril (además de ríos y valles) para orientarse debidamente. Es por ello que este tipo de balizamiento se utiliza en las líneas eléctricas que atraviesan las carreteras y ferrocarriles en las proximidades de aeropuertos, helipuertos o aeródromos deportivos ya que los pilotos en sus maniobras de aterrizaje y despegue utilizan dichas infraestructuras, y su baja altura de vuelo en dichas maniobras junto a la baja visibilidad del cable incremente el riesgo de accidente contra el cableado de Alta Tensión.

Se trata, pues, de esferas de resina ABS (acrilonitrilo butadieno estireno) diseñadas y dimensionadas para el balizamiento aéreo de los cables eléctricos de tierra y/o conductores de fases hasta 132 kV de tensión nominal. Existen en dos diametros (500 y 610 mm) y en color anaranjado de aviación internacional. Su peso instalado es menor de 3Kg.

lunes, 19 de abril de 2010

La Ciudad Sin Tiempo, de E. Moriel

Barcelona, La Ciudad sin Tiempo según E. Moriel. Muchos libros nos han descrito la historia de Barcelona en distintos épocas, o nos han descrito su vida y sus gentes en la actualidad. Como muestra de ellos tenemos grandes novelas como; 'La Catedral del Mar', 'El Juego del Ángel' o incluso 'El Anillo'. Pero esta novela tiene algo distinto al resto.

La Ciudad sin Tiempo nos describe la evolución de la ciudad desde su primer recinto amurallado en la Edad Media, con su sociedad gremial y de 'hombres libres' hasta la Barcelona actual, con su sociedad variopinta mezcla de burguesía, aristocracia y cultura, que tiene su máximo exponente en la diversidad de gentes que pululan por Las Ramblas y sus alrededores.

Se trata de una novela 'viva' sobre la historia de la ciudad y de sus gentes donde la vida eterna de los acontecimientos históricos acaecidos y de las construcciones contrasta con la muerte de sus gentes, la tortura y la guerra, todo ello visto y contado, todo ello narrado por un espectador singular y de excepción de todas las épocas descritas, un vampiro nacido en la Edad Media y que se sumerge en la sociedad Barcelonesa cambiando de barrios e identidades para sobrevivir sin ser descubierto.

La novela empieza con un asesinato en la época actual, y la investigación del mismo por parte de un grupo de personajes, que se irá enlazando y relacionando con la vida eterna de nuestro vampírico protagonista y los relatos que nos cuenta sobre su vida. A pesar del carácter inmortal de su protagonista, el libro parece más una novela histórica que no de vampiros. Un agradable libro para leer y conocer un poco más sobre la idiosincracia de las gentes barcelonesas y su historia.

viernes, 9 de abril de 2010

Los Trencillas

Hoy quiero dedicarles un breve espacio a esos seres mágicos, dotados de un poder extremo y que pueden actuar impunemente y jugar con los sentimientos de la gente a su antojo personal, a la vez que se enriquecen económicamente gracias a un segundo empleo de tan sólo 180 minutos al mes. Evidentemente me refiero a los colegiados, árbitros o trencillas.

El artículo, como es filosofía de este blog, trata de un par de curiosidades sobre este colectivo y no de hacer sangre sobre ellos. La primera de ellas es su denominación de 'trencillas' y la segunda se trata del hecho de ser el único colectivo profesional al que se les llama siempre por los dos apellidos sin usar el nombre.

El término 'trencilla' para denominar al colegiado de la contienda surge de un recurso lingüistico denominado 'Sinécdoque' y consistente en extender o alterar el significado de las palabras, para designar un todo con el nombre de una de sus partes (como ocurre en la designación de tricornios para llamar a la Guardia Civil). En este caso la trencilla era un cordón trenzado que servía (o sirve) para mantener el silbato sujeto al cuerpo del colegiado.

Sobre el segundo punto del artículo, en España es clásico nombrar a los árbitros por sus dos apellidos, Pérez Lasa, Undiano Mallenco, Andújar Oliver, Pino Zamorano, Hevia Obras, etc., aunque no siempre ha sido de este modo. Originalmente a los colegiados se les llamaba por su primer apellido (el paterno) exclusivamente, con lo que se decía que Pérez, Martínez o Rodríguez había tenido una mala actuación o estuvo correcto o lo que fuera, hasta que un árbitro llamado Franco, en pleno periodo franquista, tuvo una tarde nefasta. Claro está que en la situación que se encontraba nuestro país por culpa de la dictadura, no hubo ningún periodista deportivo que se atreviera a escribir 'Franco estuvo desacertado' o 'Franco no da ni una'. La solución salomónica que se tomó fue la de nombrar al colegiado por sus dos apellidos para matizar la referencia y así poder criticarlo sin temor a represalias.